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AUTOPISTAS EN DIRECCIÓN CONTRARIA

Artículo de nuestro Director Técnico, Angel Rubio, publicado en el diario La Verdad de Murcia, el día 8 de Diciembre del 2015

“El Ayuntamiento de Lorca está construyendo en la Rambla de Tiata una ronda de circulación, en plena ciudad, de 4 carriles. Según la información hecha pública sobre las obras, se pretende, además, rellenar parcialmente el cauce – recordemos, un cauce de avenida- y sustituir su sección de caudal actual ¡por una serie de conducciones subterráneas!

Si hubieran dirigido este proyecto paisajistas, como ya está ocurriendo desde hace años en toda la Unión Europea, y como está sucediendo en otras regiones de España, se estaría convirtiendo la Rambla de Tiata en el pulmón verde que la excesivamente árida y calurosa Lorca necesita.

El trabajo de los paisajistas españoles, representados por la Asociación Española de Paisajistas, integrada en la Federación Internacional de Arquitectos Paisajistas, consiste en crear estas infraestructuras verdes en la ciudad, que la hacen habitable y saludable y que permiten la circulación controlada de las aguas, su infiltración, la recarga de nuestros acuíferos y el almacenaje para riego de zonas verdes y de huertos urbanos. Las superficies de asfalto y de hormigón de la ciudad impiden todo lo anterior, incrementan la velocidad, el volumen y la capacidad destructiva de las aguas de inundación tras lluvias torrenciales y actúan como un acumulador de calor solar en verano, radiando dicho calor en las noches estivales, lo que menoscaba la salud de los ciudadanos.

Por desgracia, los ayuntamientos de la Región no cuentan aún con el trabajo del paisajista en la planificación y ordenación urbana, actuando obstinadamente en dirección contraria a la de la mayor parte de los países del mundo. Por eso se está asfaltando una infraestructura verde que los lorquinos necesitan urgentemente para poder habitar su ciudad y para que contribuya a reducir el calentamiento global.

La Rambla de Tiata es un cauce natural que constituye el espacio lógico e idóneo para la implantación del parque central que Lorca urgentemente necesita, y que otras ciudades mediterráneas ya han implementado con un notable éxito, como, por ejemplo, Valencia. Su Parque del Turia, implantado en el antiguo cauce del río Turia en su tramo urbano, cuando el río se desvió de la ciudad por un nuevo cauce artificial para evitar los daños por inundación que sus riadas recurrentes provocaban, es un referente nacional e internacional. Este antiguo cauce del río Turia representa ahora para Valencia lo mismo que el famoso Central Park a Nueva York. Una enorme arteria en medio del asfalto. Las posibilidades que ofrece esta infraestructura verde son infinitas, empezando por poder escapar de la ciudad sin salir de ésta.

El antiguo cauce se ha convertido ya en el gimnasio oficial de la ciudad. Cada día cientos de personas bajan a correr, patinar o montar en bici listos para recorrer los 8 kilómetros de longitud que tiene el parque al más puro estilo neoyorquino.

Resulta alarmante que este valiosísimo e imprescindible recurso de futuro esté siendo sepultado bajo una pesadilla de asfalto y hormigón que va a costar una astronómica cantidad de dinero de los ciudadanos, ante la total ignorancia, pasividad y sometimiento de éstos. Esta situación hubiera provocado una convulsión social y una respuesta activa de la ciudadanía en cualquier otro país del mundo.

Los mismos días que gobiernos y líderes mundiales, reunidos en la Cumbre del Clima de París, están acordando replanificar las ciudades en clave de infraestructuras verdes y en función de las personas que las habitan, y no para los vehículos a motor de explosión, llamados a desaparecer de las calles a medio plazo; los mismos días en que gravísimos episodios de contaminación atmosférica en la ciudad de Madrid, y otros lugares, están obligando a las autoridades a restringir el tráfico rodado y el aparcamiento, las autoridades lorquinas dicen que la ronda de 4 carriles que van a construir va a permitir incrementar el número de coches que podrán circular por Lorca.”